La Navidad puede ser un momento de unión y felicidad, pero también una temporada complicada para las familias donde el autismo está presente. La interrupción de la rutina, los lugares desconocidos, los ruidos y la gente pueden generar una sobrecarga de estimulación difícil de manejar.
Hoy quiero compartirte algunas sugerencias concretas que pueden ayudar a tu familia —y sobre todo a tu hijo o hija con TEA— a pasar estas fiestas con más tranquilidad y disfrutarlas un poco más.
Planifica y comunica con anticipación
- Crea una agenda semanal visual con fotos o dibujos de las actividades planeadas, divididas por mañana, tarde y noche. Esto ayuda a tu hijo a visualizar y anticipar lo que vendrá sin sentirse abrumado.
- Enséñale fotos de eventos anteriores donde salga él, familiares y amigos. Ver álbumes de navidades pasadas le da un marco de referencia y reduce la incertidumbre ante lo nuevo.
- Prepara a tu familia con tiempo. Explícales las necesidades específicas de tu hijo y qué planes tienes. La participación de todos hace más fácil llevar a cabo lo planeado.
- Pide ayuda. Amigos y familiares quieren apoyarte pero no siempre saben cómo. Dales una lista concreta: cuidar a tu hijo mientras pasas tiempo con otros hijos, ayudar a preparar la mesa, hacer compras, etc.
Durante las celebraciones
- Haz una agenda del día y explícale las diferentes actividades: primero vendrán los invitados, luego nos sentaremos a cenar, abriremos regalos, etc. Asignarle una pequeña tarea —como recoger abrigos o ofrecer aperitivos— reduce el estrés de tener gente en casa.
- Prepara una bolsa con actividades y objetos de consuelo: coches, peluches, libros, películas favoritas. Si se siente sobreestimulado, busca un rincón tranquilo donde pueda jugar con ellos.
- Dedícale tiempo de calidad. Durante el tiempo juntos, deja que el niño tome el timón; introdúcete en su mundo y vive las fiestas a través de sus ojos.
- Introduce los olores navideños gradualmente. La canela, la vainilla y los perfumes fuertes pueden resultarle muy intensos. Pide a familiares y amigos que no abusen del perfume.
Con los regalos
- Preparen los regalos juntos. Involucra a tu hijo en la preparación: es una oportunidad para trabajar habilidades sociales, pensar en los intereses de otros y ser amable. Si tiene dificultades de motricidad, elige regalos fáciles de envolver y abrir.
- Envuelve objetos familiares. Si no tiene interés en abrir regalos desconocidos, envuelve algunos de sus juguetes preferidos. Para muchas personas con autismo, desenvolver algo familiar resulta muy tranquilizador.
Experiencias alternativas
Considera planificar experiencias alternativas: reunirte con otros padres que también tengan hijos con autismo y organizar actividades diseñadas pensando en ellos. Compartir con quienes entienden la realidad del TEA puede ser enormemente liberador para toda la familia.